Los camiones de gran tonelaje son responsables del 10 % de todos los accidentes mortales en Estados Unidos, a pesar de representar solo el 5 % del parque vehicular del país. Estos vehículos pesados, que pueden llegar a pesar hasta 80,000 libras, suponen una amenaza desproporcionada para los ocupantes de coches y SUVs más pequeños.
Los investigadores de accidentes describen un escenario especialmente letal conocido como 'underride' (atrapamiento bajo el remolque), en el que la parte inferior de un vehículo de pasajeros se cuela debajo de un tráiler. En estas colisiones, la altura del remolque puede llegar a cercenar la mitad superior del coche, provocando a menudo un efecto de 'telescopaje' o el aplastamiento extremo de la cabina del vehículo.
Disparidades en materia de seguridad
Aunque en muchos países europeos es obligatorio instalar protectores laterales en los remolques de carga para evitar el atrapamiento lateral, la industria del transporte estadounidense se ha opuesto a implementar medidas similares. Los representantes del sector han señalado el elevado coste de instalar estas protecciones adicionales como la razón principal para evitar esta tecnología.
En Estados Unidos ya existen algunas protecciones tras la muerte de la actriz Jayne Mansfield en 1967. Su accidente fatal impulsó la estandarización de las protecciones contra impactos traseros, conocidas comúnmente como 'barras Mansfield', cuyo objetivo es evitar que los vehículos se deslicen bajo la parte posterior de un remolque.
Las muertes recientes ponen de relieve el peligro persistente de la conducción con distracciones y la inercia de los vehículos pesados. En 2024, un conductor en Chandler, Arizona, se declaró culpable de homicidio por negligencia tras embestir una fila de vehículos detenidos a 68 mph mientras veía un vídeo de TikTok. El accidente se cobró cinco vidas.
Otros incidentes de gran repercusión demuestran la fuerza devastadora de estas colisiones. En 2009, un tráiler en Oklahoma no redujo la velocidad ante el tráfico, aplastando dos vehículos y matando a diez personas. Los equipos de emergencia señalaron que el impacto fue tan violento que, en un principio, resultó imposible determinar el número de víctimas atrapadas en los vehículos destrozados.