La correspondencia electrónica recientemente expuesta de Jeffrey Epstein revela que Microsoft lo suspendió permanentemente de su plataforma de juegos en línea, Xbox Live, en diciembre de 2013. El descubrimiento, reportado inicialmente por XboxEra, pone de relieve las interacciones de Epstein con grandes plataformas tecnológicas.
Un correo electrónico de Microsoft a Epstein señalaba la suspensión por "acoso, amenazas y/o abuso de otros jugadores". Sin embargo, un segundo mensaje enviado el mismo día indicaba que la causa real de la prohibición era su estatus como delincuente sexual registrado. Esta acción se alineó con las políticas de varias empresas tecnológicas para purgar dichos individuos de sus sistemas.
Microsoft se unió a una iniciativa del estado de Nueva York en abril de 2012 para eliminar a los delincuentes sexuales de las plataformas en línea donde pudieran interactuar con menores. A pesar de que Epstein se registró como delincuente sexual años antes, y supuestamente se unió a Xbox Live en octubre de 2012, la suspensión no se ejecutó hasta más de un año después de la adhesión de Microsoft al acuerdo.
No está claro si Epstein utilizaba personalmente el servicio de juegos. La documentación filtrada muestra consultas posteriores sobre hardware de Xbox, incluyendo una pregunta en julio de 2014 sobre la disponibilidad de un Kinect para Xbox 360. También existen referencias a la posible compra de una consola como regalo de cumpleaños en 2016.
Un correo electrónico de 2019 menciona un cargo no identificado de $25.24 en la cuenta de Xbox, lo que sugiere una conexión financiera continuada o la gestión de cuentas por parte de su asistente ejecutivo. La información proviene de la más reciente divulgación de correos electrónicos asociados a Epstein.
Este incidente subraya la complejidad de la moderación de contenido en plataformas masivas y cómo las bases de datos de registros públicos se cruzan con la gestión de identidades de usuario. La aplicación de estas políticas, incluso con retraso, demuestra la presión regulatoria ejercida sobre las corporaciones de entretenimiento digital.
La revelación añade una capa adicional al expediente público de Epstein, vinculándolo directamente con las políticas de cumplimiento de grandes corporaciones tecnológicas en la década de 2010. El análisis de estos documentos continúa ofreciendo perspectivas sobre la infraestructura utilizada por el financiero.