Según el medio especializado Decrypt, el proyecto de criptomonedas World Liberty Financial (WLFI), respaldado públicamente por el expresidente estadounidense Donald Trump, se encuentra bajo escrutinio debido a los antecedentes de uno de sus socios clave. La investigación reveló que esta figura tiene vínculos directos con una empresa camboyana que ya había sido sancionada por el gobierno de Estados Unidos por participar en estafas.
El escrutinio sobre las alianzas
El socio en cuestión desempeña un papel relevante dentro del ecosistema de World Liberty Financial. De acuerdo con la información obtenida por Decrypt, las entidades vinculadas han participado anteriormente en operaciones comerciales fraudulentas y figuran en las listas negras de diversos organismos reguladores internacionales. Para los seguidores del proyecto, este hallazgo socava la credibilidad de lo que se presentaba como un protocolo legítimo de finanzas descentralizadas (DeFi).
World Liberty Financial ha intentado atraer tanto a inversores institucionales como minoristas aprovechando la influencia política de Trump. Sin embargo, la confianza del mercado parece haberse tambaleado: el precio del token WLFI ha caído un 6,38% en las últimas 24 horas, situándose actualmente en torno a los 0,092 dólares.
Hasta el momento, los responsables de World Liberty Financial no han ofrecido una respuesta detallada sobre sus procesos de debida diligencia al seleccionar socios. Este incidente pone de manifiesto los riesgos de cumplimiento que enfrentan los proyectos cripto cuando se apoyan en figuras políticas de alto perfil, a menudo descuidando la transparencia en su cadena de suministro. A medida que avance la investigación, el mercado estará atento a si el proyecto decide romper lazos con estos socios o si llevará a cabo una reestructuración de su arquitectura operativa.
En un contexto de corrección generalizada en el mercado de las criptomonedas, donde activos principales como Cardano (ADA), Solana (SOL) y Uniswap (UNI) han registrado caídas, esta noticia negativa supone un duro golpe adicional para el ya inestable desempeño de WLFI.