De acuerdo con una publicación de The New York Times del 6 de abril, el presidente argentino Javier Milei se encuentra en el centro de una investigación por el escándalo de la criptomoneda LIBRA. La pesquisa reveló que, la misma noche en que Milei promocionó públicamente el token en la red social X, mantuvo siete llamadas telefónicas con Mauricio Novelli, un cabildero de criptomonedas y operador clave del proyecto.
Tras su lanzamiento, el valor de mercado del token LIBRA se disparó hasta alcanzar los 4.000 millones de dólares, pero poco después sufrió un desplome estrepitoso que superó el 90%. Informes previos señalaron que ocho billeteras vinculadas al proyecto vendieron tokens por un valor de 107 millones de dólares antes del colapso, lo que provocó pérdidas masivas a numerosos inversores. Milei ha eliminado todas las publicaciones promocionales que realizó en X y ha negado reiteradamente haber actuado de manera indebida.
Avances en la investigación y la sospecha de un acuerdo por cinco millones de dólares
En noviembre pasado, un informe de una comisión del Congreso argentino señaló que Milei brindó una "asistencia clave" al proyecto LIBRA y recomendó que el legislativo evaluara su conducta. Asimismo, en marzo de este año, el medio de investigación El Destape reveló un documento recuperado del teléfono de Novelli que sugiere la existencia de un posible acuerdo de promoción de tokens valorado en 5 millones de dólares.
Aunque el equipo legal de Milei y diversas dependencias gubernamentales han intentado desvincular al presidente, y la Oficina Anticorrupción dictaminó en junio pasado que no se violaron los códigos de ética pública —bajo el argumento de que la promoción fue un acto personal y no oficial—, la investigación a nivel federal sigue su curso. Actualmente, Milei permanece como una figura central en el caso.
Respecto a los registros telefónicos, los investigadores aún no han revelado el contenido de dichas conversaciones. A medida que la investigación profundiza, la decisión del gobierno de Milei de disolver el grupo de trabajo encargado del caso ha generado nuevas críticas y cuestionamientos. Hasta el momento, el gobierno argentino no ha emitido una respuesta oficial sobre la revelación de estos nuevos registros telefónicos.