La relación entre Ethereum y Bitcoin ha escalado hasta su punto más alto desde enero, impulsada por un aumento masivo de la actividad on-chain y una entrada récord de stablecoins, según informa coindesk.com.
El ratio ETH/BTC cotizó cerca de 0,0313 este miércoles, recuperándose desde el mínimo registrado en febrero de aproximadamente 0,028. Aunque la proporción muestra señales de recuperación, todavía se encuentra significativamente por debajo del máximo de 0,038 alcanzado el 18 de enero.
Ethereum ha ganado un 4% en los últimos siete días, cotizando cerca de los 2.325 dólares, superando ligeramente el avance del 3,9% de Bitcoin durante el mismo periodo. Este cambio en la fuerza relativa sugiere una posible rotación de capital hacia activos digitales de mayor riesgo.
Los fundamentos de la red Ethereum se fortalecen
Los datos on-chain revelan una divergencia significativa entre la valoración actual de Ethereum y el uso real de su red. El número de nuevos usuarios en la red aumentó un 8l% intertrimestral durante el primer trimestre, alcanzando los 284.000, según datos de Artemis.
El volumen total de transacciones también alcanzó la cifra récord de 200,4 millones durante el trimestre, lo que representa un incremento del 43% respecto al periodo anterior. Este crecimiento coincide con el hecho de que el suministro de stablecoins en la blockchain de Ethereum alcanzó un máximo histórico de 180.000 millones de dólares.
Según Token Terminal, el suministro de stablecoins en la red ha crecido un 150% en los últimos tres años. Actualmente, Ethereum alberga aproximadamente el 60% del mercado global de stablecoins, actuando como la principal capa de liquidación para los dólares tokenizados.
No obstante, los analistas advierten que el rally actual podría no representar todavía una tendencia a largo plazo. El token se encuentra aún a más de un 50% de su máximo de 52 semanas, situado en 4.831 dólares.
Los observadores del mercado señalan que el ratio debe recuperar el nivel de 0,035 ETH/BTC en un cierre semanal para confirmar una rotación duradera hacia el ether, en lugar de un rebote pasajero. La sostenibilidad de este movimiento dependerá de si ether es capaz de mantener su posición durante la próxima corrección del mercado.