El inversor multimillonario del sector cripto, Justin Sun, está acusando a World Liberty Financial —empresa de criptomonedas vinculada a la familia Trump— de engañar a los inversores y de operar bajo un sistema centralizado bajo la apariencia de descentralización.
Sun, uno de los mayores respaldos de la firma, denunció en la red social X que la compañía mantiene el poder unilateral de congelar cuentas de usuarios. Afirma que su propia cuenta está bloqueada desde septiembre, lo que le ha impedido vender activos que han perdido más de 80 millones de dólares en valor.
“Esto es lo opuesto a la descentralización. Es una trampa comercializada como una puerta abierta”, escribió Sun. Además, denunció lo que calificó como “escándalos de tokens constantes” por parte de la directiva de la empresa.
World Liberty Financial respondió acusando a Sun de conducta indebida y amenazando con emprender acciones legales. “Tenemos los contratos. Tenemos las pruebas. Tenemos la verdad”, publicó la empresa en X, añadiendo: “Nos vemos en los tribunals, amigo”.
Inestabilidad financiera y riesgos de garantía
La disputa pone de relieve el creciente escrutinio sobre la estabilidad financiera de la plataforma. Datos de la blockchain de febrero muestran que World Liberty solicitó un préstamo de 75 millones de dólares al grupo cripto Dolomite, utilizando el 5% del suministro total de tokens WLFI como garantía.
Los analistas han expresado su preocupación de que una caída continua del token WLFI pueda desencadenar un evento de liquidación. El token ha perdido un 74% de su valor desde agosto y actualmente cotiza a aproximadamente 8 centavos.
“Si trasladaras esta conducta a los mercados tradicionales, tendrías problemas”, afirmó Austin Campbell, consultor cripto e instructor en la Universidad de Nueva York.
World Liberty negó la amenaza de liquidación, asegurando que aportaría más garantías si los precios bajaran más. La empresa también señaló que ya ha reembolsado 25 millones de dólares del préstamo.
World Liberty fue cofundada por los tres hijos de Donald Trump, y el propio Trump figura como cofundador emérito. Aunque la Casa Blanca sostiene que Trump no participa en la gestión de los activos cripto de su familia, sus declaraciones financieras de 2025 muestran que obtuvo más de 57 millones de dólares en ingresos provenientes de la compañía.