El Banco de Corea solicitó formalmente la implementación de mecanismos de suspensión de cotización, similares a los del mercado bursátil, para los exchanges de criptomonedas nacionales. La propuesta se dio a conocer en su Informe Anual de Sistemas de Pago y Liquidación, publicado el 13 de abril. El banco central sugiere integrar estas reglas obligatorias de interrupción en la Ley Básica de Activos Digitales, que aún está pendiente de aprobación, con el fin de mitigar el impacto de las oscilaciones bruscas de precios o la actividad inusual en las órdenes.
Esta recomendación surge tras un grave fallo técnico ocurrido en el exchange Bithumb en febrero. Un empleado ingresó por error una recompensa promocional como "BTC" en lugar de "KRW", lo que resultó en la distribución accidental de aproximadamente 60 billones de wones —unos 43.000 millones de dólares— en bitcoins inexistentes a los usuarios. Aunque los supervisores detectaron el error en 20 minutos, el pánico vendedor resultante provocó una caída del 17% en el precio dentro de la plataforma de Bithumb.
Los desafíos de la liquidez global
Los reguladores y expertos financieros siguen divididos sobre si estos mecanismos pueden estabilizar eficazmente los activos digitales. A diferencia de las bolsas tradicionales, que operan en un ecosistema cerrado, los mercados de criptomonedas funcionan de forma continua en cientos de plataformas globales. Si un exchange coreano suspende sus operaciones durante 20 minutos, el activo sigue cotizando en plataformas internacionales como Binance o Coinbase, lo que podría dejar el precio local desalineado con el mercado global al momento de reanudar las operaciones.
"La cuestión más difícil es si las suspensiones realmente funcionarían, dada la naturaleza global del comercio de BTC", señalaron analistas del mercado. Si bien plataformas como Upbit, Bithumb y otros exchanges coreanos autorizados ya utilizan motores de emparejamiento de alta velocidad con límites de precio y controles automatizados para evitar errores operativos, el banco central sostiene que son necesarios interruptores formales a nivel industrial para mantener el orden.
Las finanzas tradicionales utilizan estos mecanismos como una señal visible de estabilidad. Por ejemplo, el CME Group pausa la negociación de futuros de bitcoin durante dos minutos cuando los precios fluctúan un 10% en un lapso de 60 minutos. Sin embargo, la naturaleza descentralizada de los criptoactivos complica este enfoque. Al no existir un único mercado que dicte el precio global del bitcoin, las suspensiones locales podrían resultar insuficientes para frenar la volatilidad que pretenden controlar.