El mercado de criptomonedas experimentó un retroceso generalizado este jueves, presionado por la renovada tensión geopolítica. El precio del Bitcoin cayó por debajo de la barrera de los 71.000 dólares, situándose en 70.981 dólares, lo que representa una caída diaria del 0,5%.
Previamente, los criptoactivos habían vivido un fuerte repunte el martes, impulsados por el optimismo ante el acuerdo de alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, el pacto comenzó a mostrar fisuras menos de 48 horas después de su firma.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró públicamente este jueves que se habían incumplido tres cláusulas del acuerdo, aunque no ofreció detalles específicos. Mientras tanto, las operaciones militares de Israel en el Líbano continúan sin cesar.
La reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave del acuerdo, no se ha materializado según lo previsto. A pesar de que Irán se había comprometido a permitir un tránsito "coordinado", el estrecho permanece bajo un bloqueo de facto, con un flujo prácticamente nulo de buques petroleros.
Aumenta la volatilidad en el mercado energético
El mercado del crudo ha mostrado una extrema sensibilidad ante estos vaivenes. El precio del petróleo Brent rebotó un 2%, recuperándose hasta los 97 dólares por barril, tras haber registrado el día anterior su mayor caída diaria en seis años, con un descenso superior al 10%. Este brusco giro refleja cómo el mercado ha pasado rápidamente de una "valoración de paz" a una profunda desconfianza sobre la viabilidad del alto el fuego.
Otros criptoactivos principales también se encuentran bajo presión. Ethereum (ETH) cayó un 2,6% hasta los 2.180 dólares, Solana (SOL) bajó un 3,1% a 81,96 dólares, XRP retrocedió un 3% hasta los 1,33 dólares y Dogecoin registró una caída del 3,4%.
Los mercados de capitales globales también han enfriado sus ánimos. El índice MSCI Asia-Pacífico cayó un 0,9%, mientras que los futuros del S&P 500 y de los índices europeos mostraron un descenso del 0,2%, poniendo fin a la racha de cuatro días consecutivos de ganancias en las bolsas mundiales.
A nivel macroeconómico, la Reserva Federal sigue haciendo hincapié en los riesgos inflacionarios y la volatilidad del mercado laboral, manteniendo la expectativa de tipos de interés elevados. Con el repunte de los precios del petróleo, el temor a un rebrote de la inflación ha vuelto a dominar el sentimiento del mercado, borrando las ganancias previas en el mercado de bonos del Tesoro.