Un investigador independiente, Giancarlo Lelli, ha logrado vulnerar con éxito una clave de criptografía de curva elíptica (ECC) de 15 bits utilizando hardware cuántico de acceso público, según informa Coin Edition.
El avance se produjo en el marco de un desafío organizado por Project Eleven, una startup que otorgó a Lelli una recompensa de 1 BTC a través de su programa Q-Day Prize. Este hito representa la mayor vulneración pública de este tipo realizada en hardware cuántico hasta la fecha.
Lelli logró recuperar la clave privada a partir de una clave pública dentro de un espacio de búsqueda de 32.767 combinaciones. Para ello, utilizó una variante del algoritmo de Shor, un método diseñado para atacar el Problema del Logaritmo Discreto de Curva Elíptica (ECDLP). Esta vulnerabilidad criptográfica específica afecta a las firmas digitales que protegen las principales blockchains, entre ellas Bitcoin y Ethereum.
La creciente brecha entre los hitos teóricos y la realidad
Aunque la ruptura de una clave de 15 bits es un hito significativo, la escala sigue estando muy por debajo de lo necesario para la encriptación moderna. Bitcoin utiliza ECC de 256 bits para proteger sus monederos, un nivel de complejidad infinitamente superior a la prueba de 15 bits.
El resultado de Lelli representa un incremento de 512 veces respecto al récord anterior establecido en septiembre de 2025, cuando el ingeniero Steve Tippeconnic logró vulnerar una clave de 6 bits utilizando el ordenador cuántico de 133 cúbits de IBM. Project Eleven señaló que, si bien la brecha entre los 15 bits y los 256 bits sigue siendo enorme, la distancia se percibe cada vez más como un desafío de ingeniería en lugar de un límite físico fundamental.
Investigaciones recientes sugieren que los requisitos físicos para un ataque a gran escala podrían ser menores de lo que se pensaba. Un documento de Google Research estimó que vulnerar una clave ECC de 256 bits podría requerir menos de 500.000 cúbits físicos. Por el contrario, un informe del Instituto de Tecnología de California y la startup cuántica Oratomic sugirió que el requisito podría reducirse hasta los 10.000 cúbits.
Alex Pruden, director ejecutivo de Project Eleven, afirmó que los recursos necesarios para este tipo de ataque cuántico no dejan de disminuir. Añadió que la barrera para ejecutar un ataque de este tipo en la práctica está bajando, lo que aumenta la urgencia de que la industria adopte la criptografía post-cuántica.
Project Eleven advirtió que aproximadamente 6,9 millones de bitcoins se encuentran actualmente en monederos con claves públicas visibles en la cadena (on-chain), lo que los deja potencialmente expuestos si surgen sistemas cuánticos lo suficientemente potentes. Varias redes blockchain ya han comenzado a trazar planes de migración, incluyendo Ethereum, Tron, StarkWare y Ripple.