Virginia «Ginny» Oliver, conocida como la «dama de la langosta» de Maine, falleció el 21 de enero a la edad de 105 años, según informó su familia en un obituario publicado el lunes. La gobernadora Janet Mills emitió un tributo destacando la vida de Oliver y expresando el deseo de que su legado inspire al próximo siglo de trabajadores del mar en el estado.
Oliver se inició en la industria a los ocho años junto a su padre y hermano, y declaró en 2021 a Associated Press que amaba estar cerca del agua y planeaba seguir pescando mientras pudiera. Su notable carrera laboral se extendió por 97 años, un período que algunos analistas señalan como reflejo de la tendencia estadounidense de extender la vida laboral debido al estancamiento salarial y el aumento del costo de vida.
La pescadora, que operaba su barco llamado Virginia, se hizo famosa por su tenacidad en una industria tradicionalmente dominada por hombres, atrayendo documentales y cobertura de las principales cadenas de televisión de EE. UU. Su fama trascendió lo local, atrayendo seguidores como el actor Mark Hamill, quien celebró su perseverancia en redes sociales, según se detalla en su obituario.
Durante su vida, el valor de la langosta experimentó una subida dramática, pasando de 28 centavos la libra cuando ella comenzó a $6.14 en años recientes, un aumento de 22 veces. Oliver continuó pescando activamente hasta que sufrió una caída a la edad de 103 años, de acuerdo con declaraciones de su amiga y periodista Barbara Walsh.
Amigos y familiares destacaron su humildad y espíritu vivaz, mencionando que siempre usaba lápiz labial y pendientes al salir en su bote, argumentando que «nunca se sabe a quién se va a ver». El Festival de la Langosta de Maine la honró como «más que un ícono local», reconociéndola como una parte viva de la historia marítima del estado, según su comunicado oficial.