Seis bancos mexicanos implementaron la plataforma Veradat para intercambiar información y prevenir actividades de lavado de dinero, según reportes recientes sobre el sistema financiero nacional. Esta colaboración busca elevar los estándares de autorregulación bancaria ante el endurecimiento de las normativas antilavado.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) recibió 27.6 millones de reportes sobre actividades inusuales, relevantes y preocupantes durante el año pasado. De estos, 13.7 millones correspondieron a operaciones relevantes, marcando una disminución del once por ciento respecto al año previo.
Las operaciones inusuales, definidas como conductas que no concuerdan con el perfil conocido del cliente, aumentaron un veintidós por ciento, sumando 391,342 reportes. Adicionalmente, los reportes de actividades preocupantes, vinculadas a directivos y empleados, crecieron un once por ciento, alcanzando los novecientos dieciocho casos.
Este esfuerzo de colaboración se produce después de que el gobierno de Estados Unidos señalara a dos bancos y una casa de bolsa mexicanos por presunto lavado de dinero en apoyo a grupos catalogados como terroristas, como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Fuentes cercanas al proceso indicaron que el noventa por ciento de la banca mexicana ya suscribió un código de mejores prácticas que establece doce reglas estrictas para la prevención del lavado. La banca espera que la adhesión total eleve aún más los estándares de protección del sector.
Veradat facilita este intercambio de datos sensibles entre las instituciones participantes, permitiendo una detección más ágil y coordinada de patrones sospechosos que podrían evadir los controles individuales de cada banco.
La implementación de Veradat y la adopción del código de prácticas reflejan una respuesta directa del sector financiero a las presiones internacionales y a la necesidad de demostrar solidez en el combate a los flujos financieros ilícitos.
Se anticipa que la participación total de las instituciones financieras en estos mecanismos de autorregulación será clave para mantener la confianza de los socios comerciales y regulatorios internacionales de México.